01 junio 2006

Catorce, ese número infinito

Ya sabemos que catorce es la solución al problema de ordenar los infinitos números, pero Alberto Ortiz me ha mandado un email con un dato curioso sobre la relación entre el número catorce y el infinito.

En el cuento La Casa de Asterión de Jorge Luis Borges hace mención al catorce como el número que representa el infinito:

No sólo he imaginado eso juegos, también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes, la casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris, he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.

Personalmente siempre he asociado el infinito con el cero, por eso del círculo sin fin, y la nada y el todo, pero ¿Qué opinas tú?¿Para ti qué número representa tu infinito?

Nota: Si X tiende a Infinito, Infinito se seca ;P

Vía: email
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3 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí estos temas filosóficos se me escapan. Asumo mi limitación como humano de no poder comprender este mundo completamente, así que no voy a molestarme en intentar comprender lo que no es tangible.

Por cierto, ese Borges está como una cabra. Ese autor, los profesores que me obligaron a leer su obra y mi pereza, han sido los responsables de que no me guste la lectura. Aún recuerdo ese lamentable "Libro de la arena", sin duda alguna, una de las cosas más raras que he leído en mi vida. Al menos tenía pocas páginas, menos mal. Demasiado traumático para un alumno de 14 años.



Nota para josantonio71: sí, sí, los del BUP Normal leíamos estas patochadas, mientras los de la Reforma leían cosillas más entretenidas, como "El Hobbit". Aun hoy pienso que debí cambiarme de grupo en su día ;)

Saludos,
juanma71.

josantonio71 dijo...

Fale, pero reconoce que eso de dar asignaturas raras a la larga no beneficio mucho a los "reformistas" del Julio Cesar, pues con la integración vimos las carencias de cada grupo...

josantonio71 dijo...

Por cierto, tambien leimos un libro de Timun Mas de los de Elige tu propia aventura